Como un tendal de papel picado voy anotando palabras en una hoja amarilla, y en ellas anudo recuerdos, momentos que vivimos juntas y relatos tuyos y míos, querida Mónica. La vida que es injusta y poderosa, nutritiva y violenta, insensible y prodigiosa, se hizo sentir con tu muerte, necesitada de tempranía. Fuiste fuerte, peleadora, rotunda en tus decires y haceres. Siempre luminosa.
Una amiga me decía, no sin razón, que hay órganos aristocráticos y otros que son proletarios. El estómago, el corazón, la vesícula pertenecen a la segunda categoría. El páncreas, a la primera. Y fue éste el inmisericordioso que no quiso ceder. Como diría el poeta: qué hachazo homicida, qué golpe helado, qué manotazo duro, Moni.
Tengo las llaves de tu casa del barrio de San Cristóbal, esa última morada que empezaste a habitar hace sólo nueve meses. Voy a ir a despedirme de tus cosas: tus libros, tu amado diccionario de latín, la Institutio de Quintiliano, tus apuntes, tus plantas, tus carteras, tus cinturones, tus innumerables relojes de distintos colores... Y voy a acariciar con avidez de vos esas cosas tuyas. Y el vapor de las palabras que pronuncie quedará estampado en ellas...
Quiero regresarte, Moni, porque tenemos que hablar de tantas cosas, compañera del alma, compañera.
Para Mónica D., mi queridísima amiga, fallecida el sábado 3 de mayo de 2008
http://youtube.com/watch?v=3RzfM31Rdzs&feature=related
viernes 9 de mayo de 2008
sin título
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17 comments:
Un abrazo grende, Emita.
"Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… Yo no sé!
Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema
Y el hombre… Pobre… pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes… Yo no sé!"
César Vallejo.
Un abrazo, Ema.
Ema:
La quiero a Moni. Te quiero. ¿Qué más puedo (no) decir? Salvo, en mi enorme ignorancia: ¿quién guardó los libros de Ramón Sijé? ¿Quién, los de Miguel H.? Te quiero, Ema, las quiero,
Jotapé
ema
no tengo palabras
Un abrazo fuerte
mary
qué hermoso homenaje ema, allí donde las palabras no alcanzan. que hermoso reconocimiento de "la amiga a la amiga" en "pequeñas canciones miedosas del alba."
esos versos perfectos de miguel hernandez. esos abrazos inmensos para desmentir a la muerte.
Ema: Vallejo y Pizarnik, dos grandes,dicen mucho del dolor. Pero una ya sabe que excede toda palabra...
No hay título que lo pueda contener: tu post desborda de afecto y me ha conmovido profundamente.
Un abrazo fuerte
Liliana
Ema,
Podría decirte que la muerte es una prolongación de la vida, que es parte de un mismo hilo que no se quiebra; podría aducir a teorías, métodos, escapularios, etc, etc. pero no lo voy a hacer.
El dolor está ahí. Se presentó sin avisar y es como un inquilino indeseado. Habrá que dejarlo pasar. que se quede hasta que se aburra. Vos seguí anotando que mientras Mónica sea recordada vivirá.
Beso
Gracias queridos todos por palabras tan reconfortantes, por acompañarme.
abrazos,
e.
besos miles ema lee. fuerza. mucha fuerza. el amor supera la condición de todos los órganos.
gracias, mi-mí, mi querida poeta oriental. La fuerza se gana de a poco, más ahora que se me hizo carne su muerte. un beso,
e.
me parece que john es un buen compañero para esta época tuya, ema lee.
te quiero mucho mucho!!!
nos vemos pronto :)
ps: qué bueno que te guste beirut, fue mi banda sonora en el viaje a mendoza
me recopa Beirut, Mi-mí. La letra y música del tema que dejé por la muerte de Moni me parecieron reapropiados en el sentido de que a ella le hubiera gustado el grupo y a mí me reconfortó escucharlos. besos mil.
A mí también me gusta Beirut.
Ah, y era Segovia ;-)
Otro abrazo
Qué bueno, Rubén, que te gusten ellos.
En cuanto a la ciudad al menos la pegué en la "S". Besos.
JP: Lo personal es lo personal (es más: es MUY personal). :)
Te mando beso, abrazo.
Qué decirte...
Los besos y los abrazos sirven y mucho si no hay palabras, Morgana.
un beso para vos también,
e.
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